Hace pocos días me escribió una gran amiga y estudiante de NeuroCoaching, para contarme su tremendo testimonio de lo que pueden lograr las personas usando estas herramientas de vida.

Hola Luis,

No veía la hora de contarte esta experiencia.
Uno de mis jugadores, con el cual inicié las prácticas los primeros días de marzo de este año, tenía un desafío , “juego” muy significativo para él, que era graduarse como Abogado de la Universidad de Medellín, después de haber abandonado la carrera  a punto de terminarla, hace 9 años aproximadamente. Le faltaban solamente tres preparatorios y los últimos cursos de rigor para obtener su grado.

Comenzamos el proceso, con la metodología que nos compartías semana a semana en el curso;  él se acercó a la Universidad a hacer  las respectivas averiguaciones, habló con el Decano de la Facultad de Derecho, convenció a las dos compañeras más cercanas para que se animaran a graduarse antes de finalizar este año y conformaron un grupo de estudio. El Decano por su parte, ante la iniciativa  de mi jugador empezó a localizar a otras personas en la misma situación, compañeros del mismo curso, e incluso personas que habían abandonado  30 años  atrás sus estudios, a punto de graduarse.

Los convocados comenzaron su plan de estudios, aunque les dio mucha lidia retomar la disciplina del estudio; madrugaron, trasnocharon  y por fin en junio arrancaron a presentar los preparatorios y otros a terminar sus respectivas tesis o cursos de actualización. Cada quince días hacíamos el seguimiento a los avances y mi jugador se sentía muy acompañado y con tal energía, que animaba a sus compañeras a continuar.

Para no hacer la historia tan larga, te cuento que hace un rato  llegué de la ceremonia de graduación de 21 nuevos abogados de la Universidad de Medellín. No te imaginas la felicidad de estas personas, la satisfacción por sus logros, el llanto de felicidad y el agradecimiento de mi jugador, que jamás imaginó cumplir su gran sueño este año, que tanto había postergado por falta de disciplina y que este sueño iba a ser compartido por otras 20 personas, 2 de ellas(esposos)  rondaban los 70 años de edad y su felicidad era increíble.

Quiero agradecerte porque hoy me sentí muy bien, gracias a la decisión de haber iniciado este curso.

Gracias Luis  por las herramientas que me compartiste y sobre todo por ayudarme a descubrir esta opción tan maravillosa que tenemos para ayudar a otros seres humanos. Tú lo  has experimentado y sabes que se siente tan bien!!!

Mil y mil gracias y un fuerte abrazo.

Ruth Yamile Jaramillo”

Imagina lo que puede hacer por la dignidad y deseos de vivir de un ser humano, el poder contar con alguien quien le ayude a cumplir sus metas y a convertirse en lo que ha soñado ser. Este es solo uno de los grande beneficios del Entrenamiento en NeuroCoaching y Coaching Profesional. Por esto nos levantamos cada mañana, soñando con cuántas vidas más vamos a tener el privilegio de tocar, de ayudar a transformar, hacia la excelencia y hacia la felicidad.
Por favor escribe tu comentario abajo, que es la mejor manera de compartir con todos lo que piensas. Un gran abrazo!